Page 49 - Revista Traveling 50
P. 49

Cáceres, fascinante ciudad medieval, al- berga en su casco histórico, artístico y monumental una joya, un hechizo. Cáceres tiene hechizo.
Un hechizo de larga anda- dura, en su conservación y exquisita rehabilitación, que la han convertido en una atractiva Ciudad Me-
dieval entre palacios, torres, iglesias, retorcidas callejuelas, casonas no- biliarias, conventos, adarves, donde prima el turismo.
Tal es así que la ciudad fue ganando cotas de belleza en aquella parte que conocíamos como Ciudad Antigua y Vieja, y que desde 1986 luce el galar- dón de Patrimonio de la Humanidad.
Un mérito, en letras de oro en su cor- pus, en medio de una algarabía de monumentos, donde la luz es arte, reflexión, silencio recogido, entre sil- bidos de vencejos, cernícalos, golon- drinas, sorteando los campanarios y esquinazos, volando en una ciudad mágica y de cielos solemnes.
Ciudad Medieval donde se ruedan con frecuencia escenas, secuencias, series televisivas, películas, “El tuli- pán negro”, “La lozana andaluza”, “Isabel II”, “La catedral del mar”, “La Celestina”, “Juego de Tronos”, gene- rando una recreación de su identidad con la sensibilidad profunda, intensa, de un marco escénico en su estruc- tura medieval que hace tiempo abrió un incentivo en los ámbitos empren- dedores cacereños. Viajes, hoteles, bares, restaurantes, establecimien- tos de productos típicos, y otros, has- ta situarse en un lugar relevante del panorama socioeconómico.
Una Ciudad Medieval muy cuidada, en el corazón de la capital, confor- mando otra ciudad intramuros, con una serie de acontecimientos que in-
HISTORIA, ARTE Y CULTURA
fieren vida a la misma, recreándose un calendario de identidad específi- ca prestigiando más a Cáceres. Que por allí se concentran ferias, como la del Dulce Conventual, ciclos, como el de Teatro Clásico, festivales como el étnico y musical Womad, mercados, como el Medieval de las Tres Cultu- ras, desfiles procesionales, el Cristo Negro, la procesión de la Madruga- da...
Por sus aires y cielos se cuela una luz, la solar, cuajada de haces de magnificencia y otra luz eléctrica que hace que la noche se avive, sobre- manera, con gamas y tonalidades que generan un sabor propio de be- lleza.
El casco histórico se configura como un poema cuajado de monumentos, arte, luces, colores, sentimientos, emociones, honduras y pasos que impulsan dinamismo y calor al sentir ciudadano. ¡Vive Dios que es así...!
En ese ámbito, la luz de Cáceres se hace arte, sublime, de rayos que se cuelan por entre el fulgor de las piedras.
  Arco de la Estrella, principal puerta de acceso a la Ciudad Histórico-Artística y Monumental
Revista Traveling - 49





















































































   47   48   49   50   51